“La educación inclusiva implica un cambio cultural; debemos revisar creencias y prejuicios”

By 21 septiembre, 2017Novedades

Sofía Barranco, responsable de Capacitación y Gestión del Aprendizaje de Teletón Paraguay, realizó una evaluación promisoria respecto a la contribución del primer seminario de Promoción de la Educación Inclusiva de las Américas OEA-ORITEL, que se clausuró en Asunción el pasado 19 de setiembre y que a finales de octubre tendrá su segunda edición en Montevideo, Uruguay.

Barranco aseguró que estos seminarios generarán una aporte dirigido a “enriquecer el proceso de transformación de las escuelas tradicionales a la escuelas inclusivas”, un objetivo cardinal planteado por todos los expertos que convergieron en esta actividad.

En la siguiente entrevista, esta referente en educación inclusiva reconoció que en los últimos años se verificaron en la región avances a nivel normativo, aunque señaló que la deuda pendiente todavía radica en la formulación de prácticas que garanticen un acceso sin exclusiones de todos los estudiantes y en una enseñanza de calidad.

¿Cuáles son las principales valoraciones que extrae del primer seminario vinculado al Programa de Promoción de la Educación Inclusiva en las Américas OEA-ORITEL?

Emotivo mensaje de una madre registrado durante el Seminario de Educación Inclusiva OEA-ORITEL, llevado a cabo en la ciudad de Asunción

 El seminario realizado en Paraguay ha sido una experiencia emocionante y enriquecedora para todos nosotros. Tuvo una participación activa de diferentes actores del ámbito educativo, que juntos compartieron espacios de reflexión y conversación en torno a la educación inclusiva, a los logros y a los desafíos que tenemos como país.  Se visualizaron caminos que nos ayudarán en la construcción de escuelas inclusivas, que transformen su política, cultura y práctica cotidiana para garantizar el derecho a la educación de todas las personas, independientemente de su condición.

¿Cómo califica la interacción entre los expositores y el auditorio? ¿Se constató la participación y la sinergia que se buscaba?

Los expositores transmitieron de manera sencilla e integral información teórica y práctica sobre inclusión y sobre la realidad en torno al tema en América y en Paraguay. Las actividades realizadas a través de talleres participativos y las preguntas formuladas luego de las ponencias magistrales permitieron la interacción y el intercambio de experiencias, aprendizajes e ideas innovadoras, no sólo entre los expositores y el auditorio, sino también entre los asistentes de diferentes contextos educativos. Todo contribuirá a enriquecer el proceso de transformación de escuelas tradicionales a escuelas inclusivas.

A su juicio, ¿esta iniciativa podría ser el faro para la adopción de modelos inclusivos consolidados en nuestros países?

Estoy segura de que esta iniciativa puede contribuir a la toma de conciencia y, sobre todo,  brindar herramientas que impulsen  procesos de  cambio hacia un modelo educativo inclusivo; y lo más interesante es que lo hace desde un enfoque participativo, en el cual estudiantes con y sin discapacidad, docentes, directivos y familias son protagonistas y gestores de estos cambios.

Como experta en la materia ¿cuáles son las coordenadas que deberían seguirse para generar avances concretos en el campo de la Educación Inclusiva en nuestro continente?

Lo más importante de este camino es tener claro que es un proceso de transformación constante, que conlleva un compromiso firme y activo de todos los miembros de la comunidad educativa. Desde ese lugar, se deben proyectar pasos claros, adecuados a cada contexto educativo particular,  que permitan replantear las miradas tradicionales y generar un nuevo concepto de educación en la diversidad. Derribar las barreras actitudinales y promover la formación continua en el tema, son dos aspectos claves que se deben tener en cuenta.

Sobre lo anterior ¿considera que en los últimos años en nuestra región se han producido logros en materia de políticas y acciones inclusivas?

Considero que en los últimos años se han dado pasos importantes, especialmente en lo que hace a la normativa y reglamentación de educación inclusiva, pero creo que tenemos un desafiante camino por delante para que nuestras prácticas educativas garanticen el acceso y la calidad en la educación para todos los estudiantes, sin exclusiones. Esto implica, más que nada, un cambio cultural en el cual todos debemos comprometernos, revisar creencias, prejuicios y preconceptos. Debemos arriesgarnos a transitar un camino nuevo, descubriendo nuevas formas de enseñar y de aprender.