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Países miembros de la Organización Internacional de Teletones (ORITEL), como Puerto Rico y México, disponen de servicios de primera línea en el tratamiento del Trastorno del Espectro Autista, cuya prevalencia se incrementó en los últimos años a nivel mundial, según lo sugieren calificados estudios científicos.

La detección oportuna del autismo, como uno de los trastornos graves más frecuentes que afectan al desarrollo de la primera infancia, será abordado en el marco del XV Congreso Internacional ORITEL que se desarrollará el 1º, 2 y 3 de setiembre.

Bajo el título “Diagnóstico del Trastorno del Espectro Autista” con pruebas mexicanas, la Dra. Lilia Albores Gallo expondrá acerca de pruebas que contribuirán a mejorar los instrumentos de evaluación de este trastorno.

En la siguiente entrevista, la Dra. Albores*, médica con especialización en psiquiatría, maestría en psiquiatría infantil y de la adolescencia y un doctorado en psicología y salud, nos habla acerca de las novedades que estará presentado en relación a pruebas ya instrumentadas por un importante número de profesionales certificados, de los obstáculos que siguen operando para arribar a una detección temprana y de los avances alcanzados en materia de diagnóstico y tamizaje.

Su ponencia en el Congreso versará sobre “Diagnóstico del Trastorno del Espectro Autista” con pruebas mexicanas. En líneas generales ¿a qué pruebas nos estamos refiriendo? y ¿con qué novedades o conclusiones nos podríamos encontrar?

Nos estamos refiriendo a las pruebas para evaluar autismo que diseñé con un grupo de colegas Latinoamericanos. Son el VEAN-Hi (Valoración del Espectro Autista en niños Hispanos) y la CRIDI entrevista basada en los criterios de diagnóstico de las clasificaciones DSM-IV, DSM-5 y CIE-10.  La novedad es que estas pruebas se están usando por al menos 500 profesionistas certificados por PROCEDDA (Profesionistas Certificados en el Diagnóstico y Detección del Autismo). Este uso masivo de estos dos instrumentos nos permite ir refinando, detallando y mejorando los instrumentos y que sean una opción económica y apropiada culturalmente para México y Latinoamérica.

Como en todo trastorno o enfermedad, el diagnóstico temprano en este constructo tan complejo resulta fundamental para diseñar un abordaje terapéutico con resultados prometedores. ¿Cuál son los principales obstáculos que siguen operando para, por un lado, arribar a una evaluación temprana y, por otro lado, reducir considerablemente los errores en el diagnóstico, contratiempo que para este trastorno se verificarían con frecuencia en función de lo que indican algunos especialistas?

Lo que sabemos es que los padres notan síntomas que les preocupan antes de los dos años de edad. Sin embargo, la demora en el diagnóstico es de 27 meses y son necesarios hasta tres especialistas para formalizar el diagnóstico. Estos datos nos sugieren que la demora principal ocurre en el sector médico. Por eso es importante estandarizar el proceso de diagnóstico para dar una respuesta oportuna a los padres que permita iniciar el tratamiento e intervenciones necesarias para un mejor pronóstico

¿Se han experimentado avances importantes en el diseño de herramientas de diagnóstico y tamizaje? ¿Qué contribuciones surgen de estos instrumentos para estimular la investigación?

Aunque hay un avance importante en el diseño de los instrumentos de diagnóstico y tamizaje, aún es necesario dar respuestas a circunstancias especiales. Con la pandemia advertimos acerca de la necesidad de adaptar o agregar a nuestros instrumentos un componente observacional que pueda realizarse a través de videoconferencia, dado el riesgo que implica el traslado y la atención en persona para hacer un diagnóstico oportuno. También es necesario estudiar la sensibilidad al cambio de los instrumentos VEAN-Hi y de la CRIDI-entrevista para evaluar la respuesta al tratamiento.  De no ser apropiada esta propiedad, es importante diseñar un instrumento que nos permita evaluar correctamente el cambio de las intervenciones farmacológicas y conductuales en el autismo.

 

 

Dra. Albores: “Es importante estandarizar el proceso de diagnóstico para dar una respuesta oportuna a los padres que permita iniciar el tratamiento e intervenciones necesarias para un mejor pronóstico”.

*Acerca de la Dra. Lilia Albores Gallo:

Médica con especialización en psiquiatría egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Con maestría en psiquiatría infantil y de la adolescencia y un doctorado en psicología y salud, en la Facultad de Psicología de la UNAM. Realizó un posdoctorado en epidemiología genética en la Universidad de Washington en St. Louis Missouri. Ha dirigido más de 70 tesis de especialidad, maestría, doctorado y alta especialidad. Es miembro fundador del Consorcio Mexicano de Autismo y en la actualidad ejerce como psiquiatra infantil en el Hospital Psiquiátrico Infantil Dr. Juan N. Navarro en la Ciudad de México.

La Dra. Lilia Albores Gallo tiene el perfil idóneo para certificar a pediatras, psiquiatras y psicólogos para que evalúen correctamente los trastornos del espectro autista con instrumentos diseñados y validados en México.