La Humanización en Salud es una temática insoslayable en los Congresos Internacional ORITEL.
Más aún, supone para ORITEL uno de los estandartes más prominentes que identifica el compromiso ético que debe prevalecer en cada una de las intervenciones dirigidas a los usuarios y familias.
Nuevamente, esta vez durante el Congreso que tendrá lugar del 3 al 5 de setiembre en Bogotá (Colombia), esta noción multidimensional se constituye en uno de los ejes centrales del programa académico-científico.
Su concepción holística, las implicancias en los programas de rehabilitación e inclusión, su impacto para concebir organizaciones de salud que respondan a las expectativas y esperanzas de pacientes en condiciones de profunda vulnerabilidad y la imperiosa necesidad de construir indicadores que generen evidencias, son algunos de los tópicos que serán abordados por un experto y devoto en la materia: el Dr. Ignacio Zapata.
La Humanización en Salud “debe convertirse en un hábito en todas nuestras acciones con los pacientes y sus familias”, es una de las afirmaciones que, a modo de una declaración de principios, comparte a continuación Zapata, ex Director General del Instituto Roosevelt, Integrante del Comité Científico del XVII Congreso Internacional ORITEL y Vicepresidente de ORITEL.
Usted se ha destacado por preconizar con fervor, fundamentos y evidencias la noción de “Humanización en Salud” ya como una disciplina imprescindible en el abordaje integral con el paciente. Durante el primer día del Congreso estará brindando una ponencia sobre esta materia, pero particularmente en la atención de pacientes con enfermedades crónicas. ¿Cuáles son los ejes principales que compartirá en el foro científico de Bogotá?
Dictaremos una ponencia sobre Humanización en Salud que versará alrededor de varios componentes fundamentales. El primero de ellos es que la humanización en la atención de los pacientes es un imperativo ético y se debe convertir en un hábito en todas nuestras acciones con los pacientes y sus familias.
Lo segundo es que, particularmente en los niños y personas con discapacidad, debe haber una cercanía y empatía para que haya una comunicación fluida y un entendimiento de los tratamientos que se abordan, siendo especialmente cuidadosos con el lenguaje que se utiliza. Y el tercer elemento de la charla va a tener relación con cómo se estandariza y se mide la información en humanización, es decir cómo se incluye en los hábitos de los indicadores de medición de las organizaciones de salud un sistema humanizado de atención.

Dr. Ignacio Zapata: “La humanización es volver al sentido de la atención en salud, que era cercana en sus orígenes, que era el médico familiar, donde había no solamente preocupación por los síntomas y los hallazgos clínicos, sino por el ser humano de manera integral”
En los pacientes con enfermedades crónicas ¿la consideración holística en el abordaje, que implica rescatar la visión integral, adquiere una importancia aún más superlativa?
Los pacientes con enfermedades crónicas, en especial los niños y las personas con discapacidad, son particularmente vulnerables. Esa vulnerabilidad genera una necesidad mucho más apremiante por parte del personal de salud para ser cercanos, ser cálidos, transmitir la información de manera simple y entendible. Y eso es lo que en esencia es la humanización. La humanización es volver al sentido de la atención en salud, que era cercana en sus orígenes, que era el médico familiar, donde había no solamente preocupación por los síntomas y los hallazgos clínicos, sino por el ser humano de manera integral.
Por eso, en estos niños y adultos con enfermedades crónicas, es fundamental la consideración integral, que es lo que enmarca el concepto de una atención humanizada.
A su juicio, la Humanización en Salud desde una visión integral, que contemple todas las dimensiones del ser humano ¿supone un verdadero reto a los sistemas de salud, requiriendo en algunos casos una nueva formulación de la cultura organizacional?
La Humanización en Salud se ha convertido en un desafío en los últimos años para el personal de salud y las organizaciones donde trabajan. Y esto hace que debamos convertirlo en un concepto a transmitir y consolidar dentro de la cultura organizacional, que incluye trabajar activamente con talleres y seminarios sobre cómo se implementa la humanización, cómo se calcula y cómo se registra en un indicador.
Felizmente, el manejo que ha hecho Teletón en todos los países de América facilita esta circunstancia, porque no hemos hecho nada distinto en los últimos 50 años: atender en forma cálida, tranquila y cercana a nuestros pacientes. Y por eso, para Teletón y para ORITEL será muy simple introducir todos los conceptos de humanización en su práctica diaria, porque ha sido una cultura, ha sido un hábito. Probablemente nos falta precisar algunos indicadores que demuestren que esto es evidente en la práctica diaria y que se puede medir y mejorar a través del tiempo.